martes, 24 de noviembre de 2009


2012: ¿Fin del mundo? 2ª Parte

La desintegración final de nuestro universo en una niebla sin vida constituida por electrones, neutrinos y fotones parece augurar el final definitivo de toda vida inteligente. A escala cósmica, vemos qué frágil y transitoria es la vida inteligente. La época en que la vida puede florecer se concentra en una franja muy estrecha, un periodo fugaz en la vida de las estrellas que iluminan el cielo nocturno. Parece imposible que la vida continué cuando el universo envejezca y se enfríe. Las leyes de la física y la termodinámica son bastante claras: si la expansión del universo sigue acelerándose exponencialmente, la inteligencia tal como la conocemos no podrá sobrevivir. Pero a medida que la temperatura del universo vaya cayendo durante eones, ¿Puede una civilización avanzada salvarse a sí misma? Reuniendo toda su tecnología, y la tecnología de las demás civilizaciones que puedan existir en el universo, ¿Puede escapar de la inevitabilidad de la gran congelación?
El físico ruso Nikolai Kardashev creó una clasificación de las civilizaciones que pueden existir en otras partes del universo según su consumo energético. Así, cada civilización emite una forma característica de radiación según su grado de aprovechamiento energético que puede ser medida y catalogada.
Una civilización tipo I es la que ha aprovechado formas planetarias de energía: es capaz de utilizar toda la cantidad de energía solar que llega a su planeta, pudiendo controlar el clima, cambiar de curso huracanes o construir ciudades en el océano.
Las civilizaciones de tipo II han agotado toda la energía de su planeta y son capaces de consumir toda la energía de su estrella y podrían controlar los destellos solares e inflamar otras estrellas.
Por último una civilización de tipo III ha llegado a agotar la energía de su sistema solar y ha colonizado grandes porciones de su galaxia.
Cada tipo de civilización difiere del siguiente tipo más bajo por un factor de 10.000 millones. Aunque la distancia que separa estas civilizaciones es muy grande, es posible estimar el tiempo que podría tardarse en conseguir una civilización tipo III. Si partimos de la base de que una civilización crece a una tasa del 2,5% en su producción anual de energía, se puede prever que dentro de 100 o 200 años alcanzaremos el estatus de tipo I. Llegar al tipo II nos costará entre 1.000 y 5.000 años y quizá de 100.000 a un millón alcanzar el de tipo III.
¿Cómo podría una civilización avanzada dejar nuestro universo moribundo? Tendría que superar una serie de grandes obstáculos:
1.- Tendría que crear y comprobar una teoría del todo capaz de unificar la relatividad general con la teoría cuántica. De este modo se podría empezar a estudiar seriamente las posibilidades ante una extinción segura.
2.- Encontrar agujeros de gusano y agujeros blancos que se generen de forma natural y utilizarlos como puentes hacia otros universos. Hasta ahora no se han encontrado en ninguna exploración pero la próxima generación de detectores podría confirmar o descartar su existencia.
3.- Enviar sondas a través de un agujero negro para probar si se pueden usar como agujeros de gusano. La mayoría de los físicos creen que un viaje a través de un agujero negro sería fatal. Sin embargo, aún queda mucho por aprender de la física del agujero negro.









4.- Crear un universo bebé: Aunque parezca una tarea de enormes proporciones por la cantidad de materia que tiene un universo, no tiene por qué ser así. Si bien el contenido de materia / energía en el universo es bastante grande, está equilibrado por la energía negativa derivada de la gravitación. La materia / energía neta necesaria podría ser tan pequeña como una onza. El problema sería comprimir esa "onza" de materia a enormes densidades y energías, o podría calentarse la materia a una temperatura cercana a la de Planck.
5.- Construir colisionadores de átomos enormes, de tamaños estelares o galácticos, o mecanismo de implosión con la idea de abrir puertas a otros universos.
6.- Construir un motor de curvatura al estilo de la nave serie Star Trek y poder recorrer las vastas distancias que separan unas galaxias de otras.

7.- Utilizar la energía negativa de estados comprimidos para producir agujeros de gusano por los que huir a otros universos.
8.- Esperar transiciones cuánticas: Quizás cuando los seres inteligentes se enfrenten al gradual enfriamiento de su universo tengan que pensar mas lentamente e hibernar durante largos periodos de tiempo. Este proceso de reducir la velocidad de pensamiento podría prolongarse durante billones y billones de años. Si el proceso se prolongase lo suficiente no se podría descartar la creación espontánea de universos de burbujas y las transiciones a otros universos cuánticos a pesar de ser fenómenos extremadamente raros.
9.- La última esperanza: Si todo lo anterior falla, lo cual es muy probable, la vida futura de la inteligencia en nuestro universo sólo tendría una opción: inyectar la suficiente información al nuevo universo para crear nuestra civilización al otro lado del agujero de gusano. Al igual que algunos mamíferos hibernan o los hongos escapan de la extinción transformándose en esporas, nosotros podríamos encontrar una manera de alterar nuestra existencia física para sobrevivir el viaje a otro universo. Se podría fusionar nuestra conciencia con creaciones robóticas, utilizando la ingeniería genética y la nanotecnología.

No hay nada en las leyes de la física o de la biología que impidan que esto ocurra. La muerte definitiva de nuestro universo puede no siginificar necesariamente la muerte de la inteligencia.

2 comentarios:

  1. Pues no me he enterado muy bien del tema porque no tengo ni idea, y además hay una primera parte del fin del mundo que me he perdido...pero a mí lo que me sugiere la lectura que más que preocuparme por "al otro lado del agujero de gusano" cogería a todos los gusanos que conozco los metería en una nave y los mandaría al otro lado para que vayan explorando todas las posibilidades de que la inteligencia pueda permanecer.
    Por otro lado, está muy bien esto del fin del mundo pero siempre me han interesado más los principios, como sinónimo d einicio, más si tenemos en cuenta que todo final supone el principio de algo nuevo o por descubrir, o en el peor d elos casos (y la idea no me desagrada) por reinventar (o reinventarse a uno mismo); por ello, cuidemos los principios (en el gran sentido de las palbra y con todos sus significados)y si tiene que venir el final que nos pille de vacaciones y en buena compañía.
    Saluditos a tod@s ( por su puesto también a los gusanos)

    ResponderEliminar
  2. Ja, ja,ja..buena observación Magic.
    Vikthor: uff, tus entraditas tan enjundiosas no se pueden leer con prisas, que es lo que toy haciendo últimamente (no tengo net en casa) Así que a ver si encuentro más tpo o una manera de poder leerte con más tpo. Anyway, a mí tb me interesan mucho los principios, como a Magic, y me fascina el origen de todo PERO considero igual de importante el DURANTE y el DESPUÉS..Aunque reconozco que si ya resultan complejas las teorías e intentos de explicación de lo ocurrido, ¡cuánto más lo que aún no ha sucedido!

    ResponderEliminar