
Las bases de la riqueza de las naciones
¿Alguna vez os habéis preguntado por qué existen tantas desigualdades en cuanto al nivel de vida entre las distintas naciones?
¿Existe algún factor común capaz de explicar estas diferencias?
Está claro que la situación geográfica no constituye un factor explicativo ya que por poner sólo algún ejemplo podemos fijarnos en la situación de Alemania Occidental comparándola con la de Alemania Oriental antes de la caída del muro de Berlín o las diferencias que existen entre Corea del Norte y Corea del Sur.
Los recursos naturales tampoco determinan el grado de desarrollo económico de un país y así lo ponen de manifiesto países como Japón o Suiza con un nivel de renta muy alto y sin recursos energéticos o minerales. Sin embargo existen muchas naciones con grandes recursos petrolíferos, como la mayoría de los países del Golfo Pérsico cuya población sobrevive por debajo del umbral de la pobreza.
Tampoco son válidas las diferencias en cuanto a la raza.
Si ninguno de estos factores influyen de forma determinante en la riqueza de las naciones, ¿cuál puede ser la causa que por sí sola determine el grado de prosperidad de un país?

Quien mejor estudió este tema fue Ronald Coase, abogado y Premio Nobel de Economía en 1991, al destacar la importancia de las leyes en el desarrollo económico. La existencia de un ordenamiento jurídico que garantice los 3 derechos fundamentales de todo ser humano: la vida, la propiedad y la libertad es el principal factor del crecimiento económico.
Holanda, en el siglo XVI, cuando garantizó los derechos de la propiedad y la libertad de comercio, consiguió ser el primer país en romper el ciclo maltusiano. El Reino Unido se empezó a convencer de las bondades del libre comercio a partir del s. XVII cuando comprobó que la productividad de los esclavos, fundamentalmente el Colonialismo era menos productivo que el trabajador libre. En la actualidad, la misma regla es válida a la hora de explicar el atraso en la mayoría de los países menos desarrollados.
P.D.: La religión sólo es un factor importante que puede impedir un adecuado desarrollo en aquellos países en los que su poder invade las esferas legislativas y judiciales.