martes, 23 de junio de 2009

CABRERIZOS 65 - ANAYA DE ALBA 73 : Baloncesto, baloncesto..... y más baloncesto

Partido correspondiente a los cuartos de final del Trofeo Dipu ‘09, disputado el sábado día 20 a las 16:15 horas en el pabellón de Villares de la Reina, ante una veintena de espectadores, entre los cuales cabe destacar a la siempre fiel afición Muchachuí.

Baloncesto en estado puro. Ese sería el mejor resumen del encuentro vivido el pasado sábado en el Madison Square Garden de Villares entre los Legends de Palao y los Muchachuí de Velasco. Los dos equipos dieron el máximo para conseguir el pase a la Final Four, pero en un último cuarto para recordar, Anaya de Alba se llevó la victoria ante uno de los mejores equipos del campeonato y volvió a demostrar que es un serio aspirante al título.

Los Legends se llevan el primer round
El partido empezó de cara para los Legends, un triple de Andrés y varias canastas fáciles de Peta y Dani, marcaban un primer parcial de 7 a 0. El equipo de Cabrerizos se mostró muy concentrado desde el primer minuto, anotaba con facilidad, y cuando no lo hacía a la primera, los rebotes ofensivos de sus hombres altos les daban segundas opciones muy claras. En defensa, la individual con ayudas lograba frenar las acometidas de los de Velasco, que a su vez, no estaban acertados en el tiro exterior. A Anaya, como en otras ocasiones, le costó entrar en el partido, un tanto sorprendida por el buenhacer del rival y algo atenazada por la trascendencia del encuentro. Sólo las canastas de Alberto Ramos, a la postre el jugador clave del partido con 34 puntos, lograban que la diferencia en el marcador no fuera mayor. Tras el primer asalto, el resultado era claramente favorable a los Legends por 13 a 7.

Los Muchachuí reaccionan…desde la defensa
Un sabio del baloncesto dijo una vez que los partidos se ganan en ataque, pero los Campeonatos se ganan desde la defensa. Pues fue así como Anaya se desperezó y se sobrepuso en el segundo round: aumentando su intensidad defensiva. Cambiando de individual a zona en momentos concretos y ajustando las líneas de pase y las ayudas, logró dificultar el ataque de Cabrerizos, que sólo anotó 9 puntos en el cuarto.
En ataque, empezaban a entrar los tiros de fuera y el equipo lograba salir a la contra gracias a varios balones recuperados. Un triple y una entrada de Ramos, más un tiro libre de Cobi, dejaban el marcador al descanso en 22-20.

Tercer cuarto sin cuartel
El tercer periodo empezó con un intercambio de canastas en el que los dos conjuntos dejaban claro que no iban a dar su brazo a torcer fácilmente. El partido se tornó entonces en un “toma y daca” continuo, sin apenas estrategias de ataque y defensa los dos equipos se limitaron a jugar a Baloncesto…simplemente…pero con mayúsculas.
A una entrada de José Antonio respondía Peta con otra de similar factura; a una canasta bajo el aro de Juan Pablo, respondía Dani con una suspensión desde la botella; a un triple de Valdi, respondía Manu con otro desde la esquina, etc.
Y así hasta el 44-39 con el que finalizó el cuarto.

El momento de los “jugones”
Parecía que Cabrerizos, que había logrado ir siempre por delante en el marcador, podía mantener la distancia y sentenciar el partido en los últimos 10 minutos…pero entonces apareció la figura de Alberto Ramos. El 8 de los Muchachuí, que ya había avisado con cuatro puntos consecutivos al final del tercer cuarto (un triple y un tiro libre), encadenó una serie de espectaculares acciones ofensivas: dos más uno entrando ante Dani y sacándole la falta; Un triple delante de su marcador; Y una segunda penetración tras un robo en defensa y puso por delante por primera vez en todo el partido a los de Velasco.
Tras el tiempo muerto solicitado por Palao, más de lo mismo, el 8 de Anaya se mostraba imparable en el uno contra uno, y cuando no anotaba, asistía a sus compañeros, como en el fenomenal triple desde la esquina de Valdi. A Anaya le salía todo…pase y devolución entre Largo y José Antonio que acaba con una canasta fácil bajo el aro…; Y Cabrerizos aguantaba el chaparrón como podía, dos triples de Peta y uno de su número 10 mantenían la emoción hasta el final, pero una falta en ataque y una técnica a Manu por protestar reiteradamente a uno de los colegiados, acabaron de sentenciar el partido. Un triple a tablero inversemblante de Cabrerizos tras otro del junior de oro, José Antonio, dejó el marcador en el 65-73 final.

LO MEJOR: Sin duda alguna, uno de los mejores partidos que se han visto en este Diputación ’09. Dos grandes equipos hechos gracias al tesón, la constancia y el esfuerzo de sus técnicos, Palao y Velasco. Ambos, un auténtico ejemplo para el baloncesto salmantino.
- La intensidad y la sana deportividad con la que se vivió el match, amistades aparte, se volvió a demostrar que se puede jugar duro siendo caballeroso.

LO PEOR: Que un equipo de la talla de Cabrerizos no continúe en la competición. Una verdadera lástima este cruce de cuartos y el hecho de tener que esperar al año que viene para volver a verles jugar de manera oficial. Un verdadero placer haberles seguido durante este Trofeo.
Sobre el hecho de que la Diputación no se preocupe ni de poner marcadores electrónicos en el playoff, prefiero no hablar…como os dije, Baloncesto, Baloncesto y más Baloncesto.

Episodio Nueve - VELAZQUEZ Y EL ARTE MODERNO



Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (Sevilla, 6 de junio de 1599 – Madrid, 6 de agosto de 1660) conocido como Diego Velázquez, fue un pintor barroco, considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española y figura indiscutible del arte internacionalmente.

Pasó sus primeros años en Sevilla donde desarrolló un estilo naturista y caravaggista. A los 24 años fue nombrado pintor del rey y 4 años después fue ascendido a pintor de cámara, el cargo más importante entre los pintores del rey. A esta labor dedicó el resto de su vida. Su trabajo consistía en pintar retratos del rey, de su familia, así como otros cuadros para decorar las mansiones reales. Su estilo evolucionó hacia una pintura de gran luminosidad con pinceladas rápidas y sueltas. En esta evolución tuvo mucho que ver el estudio de la colección real de pintura y su primer viaje a Italia donde estudió tanto la pintura antigua como la contemporánea. En su madurez, a partir de 1631, pintó grandes obras como La Rendición de Breda. En su última década su estilo se volvió más esquemático y abocetado alcanzando un dominio extraordinario de la luz. Este periodo se inauguró con el retrato del papa Inocencio X, pintado en su segundo viaje a Italia y a él pertenecen sus dos últimas obras maestras: Las Meninas y Las Hilanderas.

Las Meninas es una obra que expresa el problema del arte moderno no figurativo a través del lenguaje del arte figurativo. El cuadro muestra a Velázquez pintando a los reyes Feipe IV y Marina de Austria. Pero nosotros sólo vemos al pintor; no vemos ni su cuadro ni a sus modelos, la pareja real. Lo que vemos es lo que ve la pareja real: a la infanta Margarita, a las meninas y a los enanos. ¿Cómo sabemos que Velázquez está pintando a los reyes de España? Si nos fijamos en el fondo del taller representado en el cuadro, junto a la puerta hay un espejo. En él se encuentran reflejados el rey y la reina que contenplan la misma escena que nosotros vemos al observar el cuadro, y todos los que aparecen en el cuadro contenplan a los reyes. ¿Pudo Velázquez ver al mismo tiempo al observador como sujeto y como objeto? El cuadro de Las Meninas es el reflejo en el espejo del espacio que vemos. Velázquez rompe con el esquema producción – cuadro – contemplación del cuadro, es decir, pintor – modelo – observador, que encarnan los tres aspectos de la representación artística: El pintor aparece en el cuadro pintando el retrato de los dos reyes junto con el resto de personajes que observan al modelo, en este caso, la pareja real. Velázquez pinta en esta obra la imagen que reflejaría un espejo situado entre el pintor y el modelo.

El tema de Las Meninas de Velázquez se ha convertido en el principio rector de la pintura: la observación de la observación. Este principio rompe la inmediatez de una comunicación íntima con la obra de arte. Por eso, el arte moderno no sólo nos muestra objetos, sino también nuestra forma de observarlos, de manera que nos fuerza a una observación de segundo orden. Si en el arte tradicional la historia que se quería transmitir se manifestaba de forma inmediata a todo observador familiarizado con la simbología de cada pintor, en el arte moderno se ha dado un giro radical renunciando a representar objetos y bloqueando la inmediatez en la percepción. En algunos casos el medio artístico pasa a un segundo plano y es el receptor quien debe imaginarse el cuadro haciendo saltar en mil pedazos el concepto de obra de arte y conduciendo a una ruptura con todo el arte anterior.

Firmado ; Victor Roman