martes, 13 de abril de 2010



SOBREVIVIR A LA INCERTIDUMBRE



Este artículo también lo podría haber titulado: “¿Qué espacio le queda a la religión hoy?” Desde mi punto de vista, y no creo que sea una teoría novedosa, religión e incertidumbre son dos conceptos que están altamente correlacionados. En su origen la religión surgió de forma natural para dar respuesta a todo un conjunto de acontecimientos para los que no existía ninguna explicación. Es fácil imaginarse cómo se sentirían, en los albores de la humanidad, los primeros homínidos ante las demostraciones de la naturaleza como la lluvia, los rayos, la salida y la puesta del sol... Pronto se darían cuenta de que su supervivencia dependía de unos cuantos fenómenos naturales sobre los que no tenían ningún control, e incluso peor, tampoco disponían de explicaciones sobre sus causas y el por qué de su funcionamiento regular en el tiempo. En este contexto es fácil que poco a poco se fueran consolidando diferentes rituales con el objetivo de atraer los favores de la naturaleza y poder calmar de alguna forma la tremenda incertidumbre que soportaban. De esta manera, el hombre primitivo comenzó a idolatrar toda una serie de fenómenos naturales vitales para su supervivencia: el sol, la lluvia, la fertilidad, representada en el cuerpo de la mujer.

¿Qué ha ocurrido desde entonces? La evolución en los ritos de culto no ha cesado. Por una parte, a medida que el entendimiento de los fenómenos naturales iba creciendo, su importancia en los rituales religiosos iba decreciendo y su poder era suplantado por una nueva generación de dioses que controlaban cada una de las facetas de la vida de los hombres. Es conveniente remarcar que muchos siglos antes de que floreciesen las religiones monoteístas los antiguos cultos religiosos ostentaban de forma mayoritaria el poder dentro de los diferentes pueblos y que sólo el crecimiento de las ciudades y las frecuentes guerras hizo que el poder se traspasara paulatinamente a los gobernadores políticos y líderes militares.
La aparición de las religiones monoteístas constituye un nuevo hito dentro del proceso evolutivo de las religiones. No voy a comentar las similitudes que todas ellas presentan, lo que sí que quiero dejar claro es que en su formación se tomaron muchas ideas de los ritos paganos que entonces existían así como las explicaciones más avanzadas sobre el origen del cosmos.

En los últimos siglos la religión está perdiendo terreno y es que el rival cuenta con más y mejores armas. La ciencia está ofreciendo respuestas racionales donde la religión sólo contaba con mitos, explicaciones milagrosas y demás cuentos chinos. No sólo son explicaciones racionales, en la mayoría de los casos son demostrables y la ciencia las toma como ciertas mientras no se encuentre alguna teoría que tenga mayor poder explicativo. La religión se encuentra arrinconada, la ciencia no sólo es capaz de explicar cualquier fenómeno natural o descartar cualquier explicación pseudo científica sino que está en disposición para ofrecer explicaciones racionales sobre el origen del universo. Explicaciones que relegan el papel de dios a un mero espectador sin poder de intervención...