jueves, 3 de junio de 2010

OPERACIÓN BATUECAS


Qué pasaría si un grupo de Muchachuís se internan en uno de las rutas de senderismo más peligrosas de las Batuecas?
Un poco de ejercicio al aire libre no puede ser malo... a no ser que se esté bajo los efectos secundarios de la serie más fascinante de la televisión mundial, LOST. Si a todo ello le unimos algunos capítulos sueltos de “El último superviviente” y lo mezclamos bien, al estilo Flashforward durante una jornada de domingo post-celebraciones, el resultado es lo que a continuación paso a relataros.

Objetivo de la misión: reabrir una antigua ruta hacia el centro de las Batuecas y demostrar que el río que discurre por tan magníficos paisajes tiene su nacimiento en un "chorro", que para los antiguos aborígenes de estas tierras poseía cualidades mágicas.

No desafiamos a las fuerzas de la naturaleza solos, contamos con la presencia y guía de SalvaLocke, experto conocedor de estas inhóspitas y agrestes montañas. Su expresión, antes de comenzar la expedición, dejaba entrever las dificultades a las que nos tendríamos que enfrentar.

Avanzamos con nuestros vehículos hasta donde pudimos, a partir de este lugar tendríamos que realizar el camino a pie.
No hubiéramos podido cumplir los objetivos de esta misión de no contar entre los miembros del equipo con la presencia de Lhakpa "Cobi" Tenzing el super-Sherpa que se encargó de acarrear no sólo parte del equipo material sino también al miembro más joven de la expedición que durante la misma recibiría su bautismo en los rituales del senderismo.
La primera parada la hicimos en una antigua represa ahora en deshuso y aprovechamos para reponer fuerzas, sobre todo Nico que devoró en pocos minutos el biberón. Aquí aparecen otros tres miembros de la expedición, o como diría Aido, dos miembras: Sandra y Elena y un miembro: ViKThor.
Nuestro fotógrafo, al que presentaremos más adelante, consiguió capturar la imagen de un raro anfibio que se pensaba extinguido hace tiempo y que, como se puede observar se camufla perfectamente dentro de su entorno natural.
La ruta por la que trazamos la expedición siguió el curso del río. Las instantáneas que fuimos tomando no pueden captar la enorme belleza de este entorno salvaje e inexplorado:
Cuando se cumplían 3 horas de expedición nos encontramos con un recodo del río de extraordinaría belleza, el acceso era abrupto pero pensamos que sería el lugar ideal para montar el campamento base, comer y darnos un bañito.

A pesar de las altas temperaturas que soportábamos y de la hora, aproximadamente la una de la tarde, las aguas del río estaban congeladas y sólo los más valientes osaron zambullirse. Uno de ellos fue Alberto, nuestro reportero fotográfico.
A las 13:52 horas, tras una frugal comida y desafiando el terrible calor del valle abandonamos el campamento base y nos encaminamos en busca de "el chorro". Éramos conscientes de que sólo tendríamos una oportunidad para lograr nuestro objetivo ya que por el horizonte se aproximaban nubes muy oscuras y la probabilidad de tormenta era cada vez mayor. Es preciso señalar que siguiendo el curso de un río como este, entre montañas, el peligro a una avenida es ciertamente alto. Cualquiera que haya visto algún capítulo de Bear Grills sabrá a lo que me refiero. La cara es el espejo del alma y a pesar de que la moral de la tropa era alta reflejábamos en nuestros rostros el cansancio acumulado durate el fin de semana.

A partir de aquí la aventura adquirió tintes épicos y los relataremos ajustándonos fielmente a la realidad. Como dijo Nietzsche "no desprecies la aventura ni la guerra y ten preparada la muerte para los avatares más graves"
Continuará...