

Durante el fin de semana estuve pensando sobre el tema a tratar en esta sección. La verdad es que se me ocurrieron diferentes temas que seguían un poco los mismos derroteros presentes en anteriores comentarios, no me convencieron. Después de concluir el partido del sábado, en el que a pesar de la holgada victoria, no ofrecimos nuestra mejor cara, decidí que el próximo comentario de Bajo el Reino de Odín sería sobre el I Ching y lo aplicaríamos a un caso concreto. El libro, muy interesante, lo compré hace 5 años en Barcelona y prácticamente ni lo he abierto desde entonces. Gozó de mucha popularidad en los ambientes alternativos de los 60 en los Estados Unidos y volvió a mi memoria con la lectura de un libro que me ha prestado J.A.S.
Antes de pasar a la acción quiero decir que el I Ching, el libro de las mutaciones, es un libro -herramienta sapiencial y oracular, abstracto y omnicomprensivo, es una amalgama de sabiduría taoísta y filosofía moral confuciana. El libro refleja la angustia de lo incierto cuando se pierde el camino y ofrece siempre una salida. Trata de conducir a un sereno y despreocupado equilibrio. Sí, es un oráculo, pero en este caso las preguntas al oráculo, las dirige uno a sí mismo y en uno mismo está la respuesta. Es un instrumento valioso para la exploración del subconsciente. Así pues, nuestra propia personalidad está implicada en la respuesta que nos proporciona el I Ching. No es un libro de autoayuda, es un libro de autoconocimiento.
¡¡ A ver que sale !!

La forma de utilización es muy sencilla: podemos lanzar una pregunta o exponer un problema, algo que nos inquiete. En este caso y después de dos jornadas de la liga senior en las que nuestro equipo no ha ofrecido un nivel aceptable he querido consultar dicha situación al I Ching. Una vez centrada la cuestión es necesario servirse de 3 monedas y lanzarlas al aire seis veces, se van anotando las combinaciones de cada tirada, la cara tiene un valor de 2 y la cruz de 3. Sumamos el valor de cada tirada y si nos sale 6 o 8 dibujamos dos rayas y si nos sale 7 o 9 una raya. El 6 y el 9 son cambiantes por lo que hemos de cambiarlas por sus opuestos.

6.- X C X = 8 -> - - // - -
5.- C C C = 6 -> - - // ---
4.- X C C = 7 -> --- // ---
3.- C X X = 8 -> - - // - -
2.- X C X = 8 -> - - // - -
1.- C C C = 6 -> - - // ---
Ya sólo nos queda buscar el hexagrama en el índice del libro.
Según las puntuaciones obtenidas en cada tirada y después de cambiar los números 6 y 9 por sus opuestos obtenemos el hexagrama número 17 "Sui", el seguimiento.
El dictamen:
- El Seguimiento tiene elevado éxito.
- Es propicia la perseverancia. No hay defecto.
"A fin de obtener seguimiento, hace falta en primer lugar que uno sepa adaptarse. Únicamente mediante el servicio llega uno a dominar; pues unicamente así se logra el consentimiento alegre y sereno de los de abajo, indispensable para el seguimiento. Allí donse se pretende obtenr seguimiento a la fuerza, mediante la astucia o la violencia, mediante la conspiración o el partidismo, se suscitará siempre resistencia, que impedirá un seguimiento solícito y voluntario.
Sin embargo, un movimiento alegre también puede conducir a malas consecuencias. Por eso se añade como condición: es propicia la perseverancia, vale decir, se consecuente en lo recto, y sin falla. Del mismo modo que uno debe requerir seguimiento sólo bajo esta condición, también es lícito qu siga a otros sólo bajo la misma condición para no sufrif daño.
La idea del seguimiento, condicionado por la adaptación a lo que exige el tiempo, es grande e importante y por lo tanto también el tresto del Dictamen añadido es tan favorable"
"Sui" indica que se debe dar ejemplo con el propio comportamiento. Indica que se debe progresar gradualmente de acuerdo a un plan y que el trabajo debe ser equilibrado con períodos de descanso. El liderazgo efectivo está en el servicio, no en el poder o el ego. Tenemos obligaciones con respecto a todos los que trabajan con nosotros. Hemos de conocer sus necesidades y si alguna de éstas se deben corregir, es preciso hacerlo mediante la persuasión y no palabras duras.
















po, mientras lobos voraces se comerán el Sol y la Luna y hundirán el mundo en la más completa oscuridad. Caerán las estrellas del cielo y los monstruos se liberarán mientras el dios del caos extenderá la guerra, la confusión y la discordia por la tierra estéril.















